En los últimos años, el precio de la energía se ha convertido en una variable central para la industria, las redes térmicas y, en general, para cualquier estrategia de descarbonización del calor. En este contexto, un indicador sencillo pero muy útil para interpretar tendencias de mercado es el ratio «electricidad-gas», es decir, la relación entre el precio de la electricidad y el del gas natural, expresados en la misma unidad energética.
Este ratio no sustituye un análisis tecnoeconómico completo, pero sí ayuda a responder a una pregunta muy práctica: en qué contextos la electrificación del calor, por ejemplo mediante bombas de calor, puede resultar más atractiva frente a soluciones basadas en gas.
¿Qué significa el ratio electricidad-gas?
De forma simplificada, el ratio se define como:
ratio = precio electricidad / precio gas
Si el ratio sube, la electricidad es relativamente más cara que el gas. Si baja, la electricidad se vuelve relativamente más competitiva.
La clave está en que este indicador debe leerse junto con el rendimiento de la tecnología. En el caso de una bomba de calor, el coste del calor útil depende del precio de la electricidad, pero también de su COP. Por eso, cuanto más alto sea el ratio electricidad, gas, mayor será el rendimiento exigido a la tecnología eléctrica para competir económicamente con una solución convencional.
Aun así, conviene verlo como una primera señal de contexto, no como una decisión final: el ratio no incorpora inversión, operación y mantenimiento, condiciones de integración, disponibilidad de calor residual o marcos regulatorios. Por eso funciona mejor cuando se combina con resultados técnicos y análisis más detallados, ayudando a orientar estrategias de innovación, explotación y transferencia sin perder de vista la realidad del mercado.
¿Cómo se han obtenido los datos?
Para este análisis se han recopilado datos de precios de electricidad y gas para distintos países europeos, utilizando principalmente Eurostat1 como fuente de referencia para la serie histórica y el año 2025. A partir de estos datos, ambos precios se han homogeneizado en una misma unidad energética para poder calcular el ratio de forma consistente.
En este tipo de ejercicios es importante dejar claro que el resultado depende de varios supuestos: categoría de consumidor, tratamiento de impuestos, banda de consumo y disponibilidad de datos nacionales. En algunos casos concretos, especialmente para países fuera del marco estándar de Eurostat3, puede ser necesario recurrir a fuentes nacionales complementarias.
Un primer vistazo, el mapa europeo para 2025
Una forma muy intuitiva de representar el ratio es mediante un mapa europeo. En la Figura 1 se muestra la distribución del ratio «electricidad-gas» para 2025.
Fig 1. Mapa europeo del ratio «electricidad – gas» en 2025
La primera lectura es clara: Europa no presenta un comportamiento homogéneo. Se observan países con ratios relativamente bajos, especialmente en la región nórdica, y otros con ratios significativamente más elevados, como Reino Unido o algunos países del sur y este de Europa.
La media de la Unión Europea en 2025 se sitúa en torno a 2,96, lo que ya ofrece una referencia útil para interpretar la posición relativa de cada país. Países como Suecia o Finlandia presentan valores claramente inferiores, lo que sugiere un entorno más favorable para la electrificación. En cambio, valores altos como los observados en Reino Unido, Italia o Grecia indican que, en esos contextos, la competitividad económica de soluciones eléctricas depende todavía más de alcanzar rendimientos elevados.
Una tabla para ver la evolución con más detalle
Aunque en la figura 1 se muestra un vistazo global, la evolución cuenta otra parte de la historia. Por esto, en la figura 2 se incluyen cinco casos de países con perfiles muy distintos, además, del valor medio de la Unión Europea, se recoge los años 2007, 2015, 2025 y una prolongación de la tendencia a 2035.
Figura 2. Evolución del ratio «electricidad-gas» en Suecia, Francia, España, Alemania y Reino Unida para 2007, 2015, 2025 y 2035.
En la tabla, el sombreado verde marca los casos en los que, asumiendo un COP medio de 3 para la HP y una eficiencia de caldera de 0,9, el contexto de precios es más favorable para una HP que para una caldera de gas, es decir cuando el ratio «electricidad-gas» es menor o igual que 3/0,9, aproximadamente 3,33, sin considerar inversión ni operación.
¿Qué tendencias se aprecian en los resultados?
A partir de la serie histórica se pueden extraer varias observaciones interesantes. En primer lugar, el ratio no ha sido estable en el tiempo. La evolución entre 2007 y 2025 muestra una volatilidad significativa, lo que confirma que el contexto de mercado puede cambiar de forma importante y afectar directamente a la viabilidad económica de tecnologías electrificadas.
En segundo lugar, el mapa de 2025 confirma una fuerte diferenciación regional. El norte de Europa presenta en general ratios más bajos, mientras que otros países mantienen relaciones más tensionadas entre precio eléctrico y precio del gas. Esto significa que una misma solución tecnológica no parte del mismo escenario económico en todos los países.
En tercer lugar, la comparación entre países deja claro que el ratio puede utilizarse como una herramienta de lectura rápida para identificar dónde determinadas soluciones, como las bombas de calor industriales, podrían encontrar una entrada de mercado más favorable. Por último, el valor mostrado para 2035 no debe interpretarse como una predicción. Es una prolongación simple de la tendencia observada en la serie histórica, incluida solo para facilitar la lectura y abrir la discusión sobre posibles trayectorias. Aun así, pueden ser muy útiles para abrir la discusión sobre cómo podrían evolucionar las condiciones de mercado y qué implicaciones tendría eso para la explotación futura de tecnologías de calor limpio.
Conexión con PUSH2HEAT, por qué esto nos interesa en el proyecto
En PUSH2HEAT, CARTIF trabaja en el análisis y preparación de rutas de explotación y adopción de soluciones para descarbonizar el calor, con un foco claro en el entorno industrial y en cómo llevar tecnologías a mercado con criterios realistas.
Uno de los objetivos del proyecto es que las soluciones no se queden en “algo que funciona”, sino que tengan sentido en escenarios reales, con señales de mercado, restricciones operativas y necesidades de replicabilidad. En ese marco, el ratio electricidad, gas es una pieza sencilla pero muy práctica para contextualizar oportunidades por región, y para apoyar mensajes de explotación con una base cuantitativa fácil de comunicar.
Cómo intervenir en hogares vulnerables a través de soluciones pasivas
La transición energética avanza a gran velocidad, pero no siempre de forma equitativa. En Europa, millones de hogares siguen teniendo dificultades para acceder a servicios energéticos básicos.
En este contexto, se plantean varias cuestiones clave:
· ¿Cómo diseñar estrategias de rehabilitación energética que contribuyan de forma efectiva a reducir la vulnerabilidad, teniendo en cuenta que muchos hogares no pueden permitirse el uso de sistemas de climatización convencionales?
· ¿Cómo garantizar que las intervenciones de rehabilitación energética alcancen a los colectivos más vulnerables?
Para abordar estos retos, CARTIF participó como ponente en la Energy Poverty Advisory Hub (EPAH) Annual Conference 2026, dentro de la sesión «How Integrated Energy Renovations Can Reach Vulnerable Households: Practical Approaches to Financing, Engagement, and Demand Reduction», presentando parte del trabajo desarrollado en el proyecto SUPERSHINE.
Más allá de la tecnología: el papel de la innovación social en la rehabilitación energética
La rehabilitación energética cuenta hoy con soluciones técnicas ampliamente contrastadas. Sin embargo, su implementación en barrios vulnerables no depende únicamente de su eficacia técnica. Factores como la capacidad económica de los hogares, la aceptación social de las obras, la presión política o la complejidad de los procesos administrativos pueden convertirse en barreras determinantes para la viabilidad de cualquier intervención.
Workshop EPAH 2026: simulando decisiones reales en contextos vulnerables
Durante la conferencia, CARTIF lideró un workshop interactivo basado en role-playing, diseñado para reproducir la complejidad real que implica tomar decisiones en proyectos de rehabilitación energética dirigidos a hogares vulnerables.
El ejercicio partía de un escenario urbano común, en el que los participantes debían intervenir sobre un distrito con altos niveles de pobreza energética y baja eficiencia del parque edificatorio.
Medidas pasivas: mucho más que ahorro energético
Dentro del ejercicio, el foco se puso en conseguir implementar el mayor número de soluciones pasivas, con el objetivo de reducir la demanda energética del distrito y mejorar el confort interior de las viviendas.
Este enfoque permitía trasladar una idea clave: en contextos de vulnerabilidad, la mejora de la habitabilidad no puede depender del uso de sistemas activos, sino de la propia calidad de la edificación.
Personas: Cuando la técnica se encuentra con la realidad
Para introducir la dimensión social, a cada participante se le asignó una persona con características, necesidades y limitaciones específicas. Esto permitió que los distintos perfiles implicados en el proceso se enfrentaran a situaciones reales. De este modo, las decisiones dejaban de ser únicamente técnicas y pasaban a estar condicionadas por factores sociales, económicos y políticos.
Tomar decisiones con restricciones reales
Además de las personas, los participantes recibieron una serie de cartas de restricción que introducían limitaciones reales en el proceso. Estas restricciones obligaban a replantear continuamente las decisiones, pasando de una lógica de optimización técnica a otra centrada en la viabilidad real.
Principales aprendizajes: cómo actuar frente a la pobreza energética
Como resultado del ejercicio, se puso de manifiesto que, en contextos de pobreza energética, la prioridad no es optimizar el consumo energético, sino reducir la necesidad de energía.
Este enfoque se tradujo en varios aprendizajes clave:
La pobreza energética es un problema multidimensional No puede resolverse únicamente con soluciones técnicas.
Las decisiones están condicionadas por el contexto: Lo que es óptimo desde el punto de vista energético puede no serlo dentro del contexto social y económico.
La coordinación entre actores es esencial, especialmente cuando se integran soluciones a escala edificio y distrito
No existe una solución única: Cada contexto requiere un equilibrio entre eficiencia, coste y aceptación social.
Materiales sobre el workshop desarrollado en la conferencia
La transición energética está transformando rápidamente el sistema eléctrico. La creciente integración de energías renovables, el aumento del autoconsumo fotovoltaico y la electrificación de nuevos usos como la movilidad eléctrica o la climatización están cambiando la forma en que se genera y se consume la electricidad. Estos cambios plantean nuevos retos para las redes de distribución, que deben gestionar flujos de energía cada vez más variables y descentralizados.
En este contexto, las redes pueden experimentar situaciones de congestión, sobretensión o subtensión, especialmente en sistemas con una elevada penetración de generación renovable distribuida. Estos fenómenos pueden comprometer la calidad del suministro y limitar la capacidad de la red para integrar nuevos consumidores o generadores.
Principales problemas en la red de distribución eléctrica
Congestión en la red de distribución
La elevada presencia de renovables, centros de datos u otras grandes cargas puede saturar la infraestructura existente, limitando la posibilidad de establecer nuevas conexiones e incluso provocando restricciones operativas o desconexiones de elementos previamente conectados.
Caídas de tensión (subtensión)
Sobrecargas del sistema, equipos que demandan demasiada corriente o redes con largas distancias de suministro pueden provocar que la tensión caiga por debajo de los niveles aceptables.
Sobretensiones y picos de tensión
Un excesivo aumento del consumo puede provocar sobretensiones en la red eléctrica. Las elevaciones de tensión, incluso cuando se producen en forma de picos de corta duración, pueden dañar componentes eléctricos y equipos electrónicos conectados a la red.
Distorsiones y armónicos en la red
La presencia de cargas no lineales puede distorsionar la forma de onda eléctrica, comprometiendo la calidad del suministro.
Una posible solución para mitigar estos problemas consiste en incorporar mecanismos de flexibilidad energética en la operación de la red. En este contexto, dotar al sistema de la capacidad de desplazar o ajustar determinadas cargas puede ayudar a evitar muchos de los eventos indeseados que comprometen la capacidad de suministro.
Sea cual sea la solución que se adopte para mitigar estos problemas, el primer paso es poder detectarlos o predecirlos. De ahí la gran importancia de las herramientas de predicción en este ámbito.
Algoritmos avanzados para anticipar problemas en la red
En el ámbito del proyectoPISTIS, CARTIF ha desarrollado un algoritmo capaz de anticipar eventos en la red eléctrica, como congestiones, sobretensiones o subtensiones. Este algoritmo se plantea como un problema de optimización no lineal que permite responder a dos preguntas clave: si se producirá un evento en la red y, en caso de presentarse, qué variación de consumo debe producirse en cada uno de los nodos de la red para evitarlo. Entre todas las soluciones que cumplen con las restricciones del problema de optimización, el algoritmo selecciona aquella que implica la menor desviación posible respecto a la demanda prevista. Si en algún nodo de la red la variación de consumo necesario para que no se produzca un evento supera un umbral determinado, se considera que se producirá el evento, ya que la demanda prevista no sería compatible con operar dentro de los límites establecidos.
Soluciones de CARTIF en flexibilidad energética
Además de las actividades desarrolladas en el proyecto PISTIS, CARTIF participa en diversas iniciativas relacionadas con la flexibilidad eléctrica y la respuesta a la demanda. En el proyectoCERFlex, en colaboración con CUERVA, CARTIF desarrolló algoritmos para la predicción y el control de cargas eléctricas flexibles en comunidades energéticas rurales, así como herramientas para facilitar el intercambio de energía entre iguales. En GeMICE, junto con IGNIS, CARTIF contribuyó al desarrollo de una plataforma digital para la gestión de comunidades energéticas y la creación de mercados internos para compartir excedentes de energía renovable. En el proyecto GEDERA, coordinador por CEMOSA, CARTIF trabajó junto a otras empresas en un arquitectura multiagente para redes eléctricas inteligentes orientada a la predicción, planificación y gestión de cargas flexibles en edificios, con especial atención a la recarga inteligente de vehículos eléctricos. Finalmente, CARTIF participa actualmente en el proyecto europeo ENFLATE (GA 101075783), que busca habilitar la provisión de flexibilidad eléctrica mediante servicios basados en datos y soluciones digitales.
Soluciones como estas contribuyen a mejorar la gestión de las redes eléctricas y a facilitar la integración de energías renovables en el sistema energético. En este sentido, CARTIF continuará trabajando para apoyar la transición hacia sistemas energéticos más sostenibles y eficientes.
Descubre las capacidades de CARTIF en materia de optimización de la gestión de la red eléctrica o integración soluciones de flexibilidad
Hacia comunidades energéticas escalables, inclusivas y eficientes
Las Comunidades Energéticas Locales (CELs) se han consolidado como una herramienta clave para impulsar una transición energética más justa y participativa. Más allá de producir energía renovable, permiten que ciudadanos, pymes y administraciones colaboren para generar y gestionar energía priorizando beneficios sociales, ambientales sobre los económicos.
Sus ventajas son claras:
Promueven inversiones compartidas desde un enfoque “bottom-up”
Impulsan una transición justa, abordando pobreza energética e inclusión social
Aumentan la penetración renovable y la fiabilidad del sistema multienergía
Abren la puerta a modelos innovadores como flexibilidad o intercambio P2P
En España, el ecosistema muestra un crecimiento significativo: en 2024 se constituyeron 200 nuevas CEL, alcanzando un total de 659. Sin embargo, la mayoría siguen centradas en autoconsumo fotovoltaico, mientras que ámbitos como movilidad, rehabilitación, almacenamiento o tecnologías térmicas continúan siendo minoritarios. Además, muchas cuentan con menos de 50 miembros, lo que limita su escala.
«En España se han constituido un total de 659 CEL, las últimas 200 constituidas en 2024 pero ,muchas cuentan con menos de 50 miembros, lo que limita su escala»
Este contexto evidencia un avance notable, pero también un reto decisivo: la participación ciudadana.
En este marco, la Red Urban-MOME plantea una pregunta clave: ¿cómo pueden las herramientas digitales mejorar la escalabilidad, la participación y la eficiencia de las comunidades energéticas? Responder a esta cuestión implica ir más allá de la tecnología y entender las necesidades, barreras y motivaciones de las personas.
La creación de una CEL no es solo un desafío técnico. Existen barreras de conocimiento, gobernanza, financiación e implicación de actores. Como se ha señalado con acierto: “Una CEL sin miembros no es una comunidad”. Generar interés, consolidar un grupo motor y mantener la motivación colectiva resulta esencial. Sin participación activa, la comunidad energética pierde su capacidad transformadora.
Herramientas digitales para comprender, participar y decidir
En este contexto, la digitalización se convierte en un elemento estratégico. Las herramientas digitales pueden facilitar la comprensión de las distintas soluciones disponibles, visualizar impactos económicos y ambientales y apoyar procesos participativos transparentes.
Entre las más relevantes destacan:
herramientas de análisis, predicción y gestión energética
sistemas de medición y verificación de ahorros
visualización de huella ambiental y reducción de emisiones
estrategias de gamificación para fomentar proactividad
plataformas de apoyo a la toma de decisiones colectivas
Estas herramientas permiten traducir la complejidad técnica en información comprensible, ayudando a que los ciudadanos entiendan no solo cuánto pueden ahorrar, sino también qué impacto social y ambiental genera su participación.
LocalRES: herramientas flexibles para todos
El proyecto LocalRES sitúa a las Comunidades de Energías Renovables como actores clave para liderar la descarbonización mediante la participación y sensibilización ciudadana.
Dentro del proyecto se ha desarrollado una herramienta de planificación energética que permite a las comunidades catalogar activos, diseñar escenarios futuros y evaluar impactos en costes, emisiones, sostenibilidad y seguridad energética.
Su principal innovación es el doble enfoque: apoyar a expertos y decisores con una visión global, y al mismo tiempo permitir que los ciudadanos visualicen decisiones individuales (como instalar bombas de calor o paneles solares) y comprendan sus impactos.
Así, la digitalización se convierte en un puente entre complejidad técnica y acción ciudadana.
El verdadero desafío es diseñar soluciones digitales adaptadas a las necesidades reales de las personas, capaces de transformar información en comprensión, comprensión en participación y participación en impacto colectivo.
La eficiencia energética se ha consolidado como uno de los pilares clave para la competitividad empresarial, la sostenibilidad y la transición hacia un modelo económico bajo en carbono. Sin embargo, en muchos casos, el verdadero potencial de mejora sigue sin aprovecharse. La razón no suele ser la falta de tecnología, sino la dificultad para transformar grandes volúmenes de datos heterogéneos en conocimiento útil para la toma de decisiones.
El reto actual: muchos datos energéticos, poco conocimiento accionable
Edificios terciarios, instalaciones industriales, redes térmicas, infraestructuras urbanas o procesos productivos cuentan hoy con multitud de sensores, sistemas de control, plataformas de monitorización y herramientas digitales. Sectores como:
La industria manufacturera
El sector agroalimentario
La gestión de edificios y patrimonio
Las infraestructuras energéticas y térmicas
Los servicios urbanos y municipales
ya generan una enorme cantidad de información relacionada con el consumo energético, el estado de los activos o las condiciones de operación.
El problema es que estos datos suelen estar fragmentados, almacenados en silos, con modelos de datos distintos, y sin una capa común que permita explotarlos de forma conjunta. Como resultado, muchas empresas se quedan en la mera monitorización, sin dar el salto hacia la evaluación avanzada, la predicción o la optimización.
Una plataforma interoperable para habilitar servicios energéticos inteligentes
Nuestra herramienta, INTER-SEI, nace con una vocación clara: no ser una plataforma de gestión energética más, sino un entorno interoperable y replicable que se apoya en estándares para construir un modelo único y fiable de acceso a la información energética. De esta manera, la plataforma evita explícitamente depender de sistemas de gestión de edificios (BMS) impuestos o ecosistemas de proveedores fijos, lo que garantiza su aplicabilidad en diversas tipologías de edificios y modelos de propiedad.
Su objetivo principal es actuar como plataforma habilitadora, capaz de:
Recopilar datos de activos y sistemas energéticos de edificios, fábricas o redes.
Integrar información procedente de fuentes externas, tanto estáticas como dinámicas (clima, precios energéticos, señales de red, etc.).
Procesar y depurar la información para generar un “dato único” de alta calidad.
Almacenar los datos de forma contextualizada y enriquecida semánticamente.
Poner esta información a disposición de distintos servicios y aplicaciones de forma universal y segura.
Sobre esta base común se pueden desplegar servicios energéticos avanzados, apoyados tanto en algoritmos de inteligencia artificial tradicional como en enfoques más recientes, orientados a cubrir todo el ciclo M.E.P.O.:
Monitorización
Evaluación
Predicción
Optimización
Innovación en eficiencia energética: un motor de competitividad empresarial
Caso de éxito: servicios energéticos inteligentes en edificios con VEOLIA
Más allá de las soluciones tecnológicas concretas, la innovación en eficiencia energética se ha convertido en un factor estratégico para las empresas que quieren ser más competitivas en mercados cada vez más exigentes. En un mundo donde la energía representa una proporción significativa de los costes operativos y donde la sostenibilidad forma parte de las expectativas de clientes, inversores y reguladores, adoptar enfoques innovadores puede marcar la diferencia entre liderar o quedarse atrás.
Un ejemplo reciente de cómo la innovación en eficiencia energética puede generar impactos reales en edificios lo encontramos en los proyectos que desarrollamos junto a VEOLIA Servicios LECAM, orientados a la mejora del rendimiento energético mediante la digitalización y el despliegue de servicios inteligentes basados en el indicador SRI (Smart Readiness Indicator).
¿? Sabias qué….
SRI (Smart Readiness Indicator): es un sistema de medición europeo que evalúa la capacidad de un edificio o sus sistemas técnicos para optimizar la eficiencia energética, adaptarse a las necesidades de los usuarios y ajustarse a las características de la red eléctrica.
Estos proyectos se centran en abordar uno de los grandes retos del sector de la edificación: cómo mejorar la eficiencia energética y la descarbonización de los edificios existentes sin recurrir necesariamente a grandes inversiones en renovación de equipos, apoyándose en el uso avanzado de datos, control inteligente y modelos digitales. Estas actuaciones se alinean plenamente con los objetivos de la Directiva Europea de Eficiencia Energética de los Edificios (EPBD), que promueve edificios cada vez más inteligentes, conectados y adaptativos.
La solución implantada se basa en el desarrollo y validación de un repositorio de servicios energéticos inteligentes, altamente replicables, apoyados en sistemas ciber-físicos (IoT), gemelos digitales e inteligencia artificial. Estos servicios permiten optimizar la operación de los sistemas energéticos del edificio como la climatización, generación renovable, almacenamiento o gestión de la demanda, anticipándose a las necesidades reales de los usuarios y al comportamiento del propio edificio.
Gracias a la integración de datos procedentes de sistemas existentes, plataformas IoT y modelos digitales del edificio, es posible desplegar estrategias avanzadas de control y gestión energética sin alterar la infraestructura física, actuando principalmente sobre la capa digital del edificio. El uso de gemelos digitales permite, además, simular escenarios, validar decisiones y ajustar los algoritmos antes de su aplicación en el entorno real, reduciendo riesgos y mejorando la eficacia de las actuaciones.
Los resultados que se espera alcanzar confirman el potencial de este enfoque. En los edificios residenciales se espera lograr una mejora media del SRI superior al 35 %, reflejando un aumento significativo del nivel de inteligencia del edificio. A nivel energético, se estima alcanzar ahorros de energía primaria de 140,4 MWh al año, junto con un incremento del uso de energías renovables del 13 %. Estas mejoras se traducirán en una reducción de emisiones de gases de efecto invernadero de unas 25,8 toneladas de CO₂ equivalente al año y en un ahorro económico medio de 14.000 euros anuales en la factura energética.
140,4MWh ahorro al año
+13% uso energías renovables
-25,8 toneladas de CO2
Ahorro 14.000€/año
Este caso de éxito pretende demostrar que la combinación de digitalización, inteligencia artificial y servicios energéticos basados en datos permite transformar la gestión energética de los edificios, convirtiendo la innovación tecnológica en resultados medibles. Experiencias como la que se está desarrollando junto a VEOLIA Servicios LECAM ponen de manifiesto que la eficiencia energética, cuando se apoya en plataformas interoperables y enfoques inteligentes, se convierte en una palanca real de competitividad, sostenibilidad y resiliencia para el sector de la edificación.
– Hablemos de tu caso –
👉 Contacta con el equipo de CARTIF y analiza cómo aplicar servicios energéticos inteligentes en tu organización.
En el complejo escenario de la transición energética, emerge una herramienta que –bien entendida– puede marcar la diferencia para las pequeñas y medianas industrias españolas: el sistema de Sistema de Certificados de Ahorro Energético (CAE). Desde mi punto de vista, estoy convencido de que los CAE constituyen una palanca estratégica para que la pyme aborde la modernización tecnológica, reduzca su consumo energético, mejore su competitividad y, al mismo tiempo, participe activamente en la consecución de los objetivos nacionales de ahorro.
¿Por qué los CAE son tan relevantes para la pyme industrial?
En esencia, un CAE es un documento electrónico que acredita que, tras acometer una actuación de eficiencia energética, se ha conseguido un ahorro de energía final equivalente a 1 kWh.
Este mecanismo crea un mercado: los sujetos obligados en el sistema energético pueden cumplir su cuota de ahorro mediante la compra de CAE, y los que realizan actuaciones de eficiencia pueden monetizar el ahorro generado.
Para una pyme industrial esto significa dos cosas fundamentales:
La adopción de tecnología orientada a la eficiencia energética ya no es solo un coste o una obligación regulatoria, sino que puede tener una contraprestación económica adicional gracias a la generación de CAE.
Un centro tecnológico como CARTIF puede actuar como facilitador, asesor, desarrollador e integrador de las tecnologías que permiten generar esos ahorros, y por tanto, ayudar a que la pyme acceda al sistema CAE con éxito.
CAE
Un documento electrónico que acredita que, tras acometer una actuación de eficiencia energética, se ha conseguido un ahorro de energía final equivalente a 1 kWh
Estandarizado vs singular: dos vías para las pymes
El sistema distingue entre dos modalidades de actuación susceptibles de generar CAE: las fichas estándar (actuaciones estandarizadas) y las actuaciones singulares.
Las fichas estándar son intervenciones suficientemente definidas y replicables que aparecen en el catálogo del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) y permiten una tramitación más ágil.
Las actuaciones singulares son más personalizadas, no necesariamente cubiertas por una ficha estándar, y requieren metodología de cálculo propia, verificación específica, y trámites adicionales.
Para las pymes industriales esto ofrece un abanico de oportunidades: muchas medidas de eficiencia (cambio de iluminación, mejoras de aislamiento, renovación de equipos, digitalización…) pueden acogerse a fichas estándar, lo que reduce la carga administrativa y los riesgos. Pero también hay margen para proyectos singulares –por ejemplo, cuando incorporan soluciones tecnológicas avanzadas, digitalización, sistemas de monitorización inteligentes– que pueden dar lugar a mayores ahorros y no están limitados al catálogo estándar.
El papel de CARTIF: desarrollador de tecnología, aliado de la pyme
Desde la división de energía de CARTIF vemos tres ámbitos clave en los que un centro tecnológico puede aportar valor en el contexto del sistema CAE:
Desarrollo e integración tecnológica
En nuestraárea de “Eficiencia Energética”en CARTIF, ya trabajamos en multitud de desarrollos TIC para la gestión eficiente de edificios e instalaciones: modelado, digitalización, control avanzado, IA/ML para operación inteligente…
En el contexto industrial, esto se traduce en: monitorización en tiempo real, control de demanda, optimización de procesos, sistemas predictivos, diagnóstico de consumos, mantenimiento inteligente… Todas estas tecnologías pueden incrementar los ahorros energéticos que posteriormente pueden convertirse en CAE.
Asesoramiento y preparación de la pyme
Muchas pymes no están familiarizadas con el sistema CAE: qué medidas pueden aplicarse, cómo estructurar la actuación, cómo calcular el ahorro, cómo tramitar la documentación. Un centro tecnológico puede orientar, preparar estudios de viabilidad, calcular el potencial de ahorro, estimar la remuneración vía CAE, e incluso acompañar en la tramitación.
Esto convierte la generación de CAE en una oportunidad realista para la pyme, y reduce barreras de entrada.
Impulso y difusión regional para el tejido industrial
En Castilla y León, estamos desarrollando una serie de jornadas en colaboración con las principales administraciones públicas y asociaciones del sector energético nacional, orientadas al público industrial, precisamente para dar visibilidad al sistema CAE, sus mecanismos, oportunidades y retos.
Tenemos ya una jornada realizada en León (junto con A3e) y están programadas otras en febrero en Zamora, en abril en Salamanca, en junio en Valladolid, y culminaremos en otoño en Burgos con una gran jornada que reunirá a muchas empresas y actores clave del sistema CAE. Este acompañamiento local-regional es fundamental para movilizar al tejido de pymes industriales y que incorporen el mecanismo CAE como una palanca de inversión.
Claro está, no es todo automático. Para que las pymes industriales aprovechen realmente el sistema CAE, conviene tener en cuenta algunos retos:
Identificar correctamente qué medida se adapta: estándar o singular. Para muchas pymes, empezar por fichas estándar puede ser lo más sencillo.
Garantizar que la tecnología que se va a implantar genera ahorros medibles, verificables y documentados: aquí el asesoramiento de un centro tecnológico es crítico.
Atender a la documentación y la verificación: las actuaciones singulares en particular requieren más tramitación y evidencias (memoria técnica, pre-verificación, informe de verificador acreditado por Entidad Nacional de Acreditación (ENAC), etc.).
Incorporar el CAE como parte del plan financiero de la mejora energética: calcular de antemano el ahorro, calcular cuántos CAE se pueden obtener, estimar la remuneración, Incorporar ese valor en el retorno de la inversión.
Visión de largo plazo: el ahorro energético no es solo “ahora”, sino sostenido en el tiempo. Las pymes deben asegurarse de que la tecnología admite monitorización, seguimiento y optimización continuada.
Para la pyme industrial de Castilla y León (y de España en general), el sistema CAE ofrece una ventana de oportunidad para modernizarse, mejorar su eficiencia energética, reducir costes y mejorar su posición competitiva. Desde CARTIF estamos convencidos de que como centro tecnológico tenemos un papel esencial: ser puente entre la innovación tecnológica y la adopción práctica en la industria, facilitar el acceso al sistema CAE, acompañar en el diseño y ejecución de proyectos y dinamizar el ecosistema regional a través de jornadas, formación y difusión.
Les animamos a que participen en las jornadas que estamos realizando en León, en febrero en Zamora, en abril en Salamanca, en junio en Valladolid y en Burgos en otoño. Concebimos estas jornadas como un espacio de encuentro donde descubrir cómo generar CAE, cómo nuestras tecnologías pueden facilitarlo, y cómo desde la pyme industrial se puede dar ese salto hacia una eficiencia energética tangible.
«Creemos que, juntos —administraciones, asociaciones, empresas, centros tecnológicos— podemos hacer del CAE un verdadero motor de la modernización industrial que nuestra región tanto necesita».
Borja Fernández Villar. Director de Desarrollo de Negocio de Energía