La eficiencia energética se ha consolidado como uno de los pilares clave para la competitividad empresarial, la sostenibilidad y la transición hacia un modelo económico bajo en carbono. Sin embargo, en muchos casos, el verdadero potencial de mejora sigue sin aprovecharse. La razón no suele ser la falta de tecnología, sino la dificultad para transformar grandes volúmenes de datos heterogéneos en conocimiento útil para la toma de decisiones.
En este contexto, desde CARTIF estamos desarrollando una herramienta orientada a facilitar el despliegue de servicios energéticos inteligentes, capaz de dar respuesta a uno de los grandes retos actuales: la interoperabilidad entre sistemas, datos y aplicaciones energéticas.
El reto actual: muchos datos energéticos, poco conocimiento accionable
Edificios terciarios, instalaciones industriales, redes térmicas, infraestructuras urbanas o procesos productivos cuentan hoy con multitud de sensores, sistemas de control, plataformas de monitorización y herramientas digitales. Sectores como:
- La industria manufacturera
- El sector agroalimentario
- La gestión de edificios y patrimonio
- Las infraestructuras energéticas y térmicas
- Los servicios urbanos y municipales
ya generan una enorme cantidad de información relacionada con el consumo energético, el estado de los activos o las condiciones de operación.
El problema es que estos datos suelen estar fragmentados, almacenados en silos, con modelos de datos distintos, y sin una capa común que permita explotarlos de forma conjunta. Como resultado, muchas empresas se quedan en la mera monitorización, sin dar el salto hacia la evaluación avanzada, la predicción o la optimización.
Una plataforma interoperable para habilitar servicios energéticos inteligentes
Nuestra herramienta, INTER-SEI, nace con una vocación clara: no ser una plataforma de gestión energética más, sino un entorno interoperable y replicable que se apoya en estándares para construir un modelo único y fiable de acceso a la información energética. De esta manera, la plataforma evita explícitamente depender de sistemas de gestión de edificios (BMS) impuestos o ecosistemas de proveedores fijos, lo que garantiza su aplicabilidad en diversas tipologías de edificios y modelos de propiedad.
Su objetivo principal es actuar como plataforma habilitadora, capaz de:
- Recopilar datos de activos y sistemas energéticos de edificios, fábricas o redes.
- Integrar información procedente de fuentes externas, tanto estáticas como dinámicas (clima, precios energéticos, señales de red, etc.).
- Procesar y depurar la información para generar un “dato único” de alta calidad.
- Almacenar los datos de forma contextualizada y enriquecida semánticamente.
- Poner esta información a disposición de distintos servicios y aplicaciones de forma universal y segura.
Sobre esta base común se pueden desplegar servicios energéticos avanzados, apoyados tanto en algoritmos de inteligencia artificial tradicional como en enfoques más recientes, orientados a cubrir todo el ciclo M.E.P.O.:
- Monitorización
- Evaluación
- Predicción
- Optimización
Innovación en eficiencia energética: un motor de competitividad empresarial
Caso de éxito: servicios energéticos inteligentes en edificios con VEOLIA
Más allá de las soluciones tecnológicas concretas, la innovación en eficiencia energética se ha convertido en un factor estratégico para las empresas que quieren ser más competitivas en mercados cada vez más exigentes. En un mundo donde la energía representa una proporción significativa de los costes operativos y donde la sostenibilidad forma parte de las expectativas de clientes, inversores y reguladores, adoptar enfoques innovadores puede marcar la diferencia entre liderar o quedarse atrás.
Un ejemplo reciente de cómo la innovación en eficiencia energética puede generar impactos reales en edificios lo encontramos en los proyectos que desarrollamos junto a VEOLIA Servicios LECAM, orientados a la mejora del rendimiento energético mediante la digitalización y el despliegue de servicios inteligentes basados en el indicador SRI (Smart Readiness Indicator).
¿? Sabias qué….
SRI (Smart Readiness Indicator): es un sistema de medición europeo que evalúa la capacidad de un edificio o sus sistemas técnicos para optimizar la eficiencia energética, adaptarse a las necesidades de los usuarios y ajustarse a las características de la red eléctrica.
Estos proyectos se centran en abordar uno de los grandes retos del sector de la edificación: cómo mejorar la eficiencia energética y la descarbonización de los edificios existentes sin recurrir necesariamente a grandes inversiones en renovación de equipos, apoyándose en el uso avanzado de datos, control inteligente y modelos digitales. Estas actuaciones se alinean plenamente con los objetivos de la Directiva Europea de Eficiencia Energética de los Edificios (EPBD), que promueve edificios cada vez más inteligentes, conectados y adaptativos.
La solución implantada se basa en el desarrollo y validación de un repositorio de servicios energéticos inteligentes, altamente replicables, apoyados en sistemas ciber-físicos (IoT), gemelos digitales e inteligencia artificial. Estos servicios permiten optimizar la operación de los sistemas energéticos del edificio como la climatización, generación renovable, almacenamiento o gestión de la demanda, anticipándose a las necesidades reales de los usuarios y al comportamiento del propio edificio.
Gracias a la integración de datos procedentes de sistemas existentes, plataformas IoT y modelos digitales del edificio, es posible desplegar estrategias avanzadas de control y gestión energética sin alterar la infraestructura física, actuando principalmente sobre la capa digital del edificio. El uso de gemelos digitales permite, además, simular escenarios, validar decisiones y ajustar los algoritmos antes de su aplicación en el entorno real, reduciendo riesgos y mejorando la eficacia de las actuaciones.
Los resultados que se espera alcanzar confirman el potencial de este enfoque. En los edificios residenciales se espera lograr una mejora media del SRI superior al 35 %, reflejando un aumento significativo del nivel de inteligencia del edificio. A nivel energético, se estima alcanzar ahorros de energía primaria de 140,4 MWh al año, junto con un incremento del uso de energías renovables del 13 %. Estas mejoras se traducirán en una reducción de emisiones de gases de efecto invernadero de unas 25,8 toneladas de CO₂ equivalente al año y en un ahorro económico medio de 14.000 euros anuales en la factura energética.
140,4MWh ahorro al año
+13% uso energías renovables
-25,8 toneladas de CO2
Ahorro 14.000€/año
Este caso de éxito pretende demostrar que la combinación de digitalización, inteligencia artificial y servicios energéticos basados en datos permite transformar la gestión energética de los edificios, convirtiendo la innovación tecnológica en resultados medibles. Experiencias como la que se está desarrollando junto a VEOLIA Servicios LECAM ponen de manifiesto que la eficiencia energética, cuando se apoya en plataformas interoperables y enfoques inteligentes, se convierte en una palanca real de competitividad, sostenibilidad y resiliencia para el sector de la edificación.
– Hablemos de tu caso –
👉 Contacta con el equipo de CARTIF y analiza cómo aplicar servicios energéticos inteligentes en tu organización.

Borja Fernández y Susana Martín
Borja Fernández, director de desarrollo de negocio de Energía y Susana Martín, directora del área de Eficiencia Energética.
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